Neonatología
Los avances de la neonatología chilena en la atención integral de recién nacidos y prematuros


Gracias a los adelantos tecnológicos y el contar con profesionales capacitados en cuidados y atenciones de neonatos, el foco principal hoy en esta materia- a nivel país- está en brindar una atención integral a los prematuros extremos y de muy bajo peso al nacer, incorporando estrategias de protección del neurodesarrollo.

Los inicios en Chile de las unidades de cuidados intensivos neonatales, y por ende, de la neonatología moderna, tienen su origen en la necesidad de mejorar la sobrevida y calidad de vida de los recién nacidos prematuros. Sin embargo, no fue hasta la década de los 80’ cuando tomó mayor impulso gracias a la creación de un programa nacional de cuidados intensivos de prematuros.

En los inicios de la neonatología empezamos a atender pacientes hasta los 28 días después de nacer. Luego, desde 1980 en adelante empezamos a recibir niños por los que no podíamos hacer mucho, especialmente, los de pretérmino, considerados con un nacimiento entre 34-35 semanas. Gracias a los adelantos tecnológicos, especialmente la ventilación mecánica, empezamos a atender niños cada vez más pequeños. El aporte de la tecnología y nuestro conocimiento profesional, nos ha permitido brindar una atención cada vez mejor, que nos ha llevado a que en la actualidad podamos atender bebés de 500 g.”, cuenta Gloria Contreras, matrona, especialista en neonatología, con 50 años de experiencia como docente en universidad públicas y privadas del país.

En los últimos 40 años, la neonatología ha ido evolucionando tanto en equipamiento como en infraestructura y recursos humanos.

Cuando realicé mi internado de obstetricia- a inicios de los 90’- la Unidad de Neonatología del Hospital Regional de Arica Dr. Juan Noé Crevani, tenía sólo dos cupos intensivos, con pocos recursos y equipos muy antiguos. Por ejemplo, los ventiladores mecánicos no tenían sincronización. En la Región Metropolitana el panorama no era tan distinto; cuando llegué al Hospital San Borja Arriarán, todavía los recursos eran escasos y el equipamiento antiguo, pero igualmente sacábamos adelante pacientes prematuros. No teníamos aún bombas de infusión continua, usábamos en su lugar microgoteos para pasar las infusiones. Las bránulas eran muy escasas, así que canalizábamos con mariposas. No contábamos con monitores multiparámetros, y teníamos sólo un saturador que teníamos que compartir. En 1996 llegué al Hospital San José, y entre mediados y fines de 1999 terminaron de construir el hospital nuevo, con equipamiento moderno- de última generación para esos años- que era mucho mejor, con ventiladores más actualizados, porque el objetivo en ese entonces ya era evitar o reducir las posibles secuelas y así los pacientes tuvieran una mejor calidad de vida”, relata José Aynaya, matrón de la Unidad de Neonatología del Hospital Dra. Eloísa Díaz.

Desafíos y visión de futuro
Uno de los principales desafíos para los matrones especialistas en neonatología es la atención integral de neonatos prematuros extremos y de muy bajo peso al nacer, dado que la tasa de prematurez en Chile es significativa.

Estos pacientes requieren de cuidados intensivos especializados para garantizar su supervivencia y desarrollo saludable, incorporando estrategias de protección del neurodesarrollo, lo que implica manejar no sólo las condiciones médicas específicas de los prematuros- como problemas respiratorios o dificultad en la alimentación- sino también la utilización de analgesia no farmacológica, el posicionamiento y cuidar de los estímulos externos”, explica José Aynaya.

Antiguamente nuestro objetivo era sacar adelante a los pacientes, pero como los equipos no eran tan adelantados, muchos pacientes quedaban con secuelas, por ejemplo, problemas neurológicos y respiratorios, ceguera, sordera, entre otras. Actualmente, gracias a los adelantes tecnológicos y que contamos con personal de salud capacitado, estamos promoviendo los cuidados centrados en el recién nacido y su familia, para así favorecer el neurodesarrollo y prevenir las posibles secuelas”, agrega Aynaya.

A nivel país, los mayores desafíos en neonatología- en la actualidad y de cara al futuro- están en contar con un plan que promueva metas específicas para reducir la prematuridad; mejorar la atención de recién nacidos de muy bajo peso; e invertir en infraestructura, tecnología y capacitación de personal especializado, asegurando que todas las regiones tengan acceso equitativo a una atención de salud oportuna y de calidad.

En materia de políticas públicas, en octubre de 2021 entró en vigencia la Ley Mila, que garantiza el acompañamiento para niños, niñas, adolescentes (NNA) y personas gestantes, por parte de sus padres, madres, tutores o personas significativas durante su atención de salud.
Pese a la existencia de esta ley, a juicio del matrón del Hospital Dra. Eloísa Díaz, es un desafío pendiente por avanzar.
Con la implementación de la Ley Mila los espacios de las unidades neonatales tiene que garantizar condiciones dignas a los acompañantes de los pacientes hospitalizados, porque pese a que esta ley ya entró en vigencia, las últimas unidades que se han construido no cuentan con los espacios adecuados ni con el confort para que los padres se puedan quedar 24/7 al lado de sus hijos; además, se deberían desarrollar programas de apoyo para familias con recién nacidos hospitalizados, sobre todo para aquellos pacientes que vienen desde regiones, donde generalmente los padres no tienen dónde alojar”.




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Gloria Contreras, matrona, especialista en neonatología

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José Aynaya, matrón de la Unidad de Neonatología del Hospital Dra. Eloísa Díaz